miércoles, 1 de enero de 2014

¡QUE NO SEA SOLO POR UNOS DÍAS!

Quien no recuerda su niñez de aguas limpias y claras, que el tiempo se encargo de volverlas sucias de llanto y amargura.
La primera navidad recordada con ilusión e inocencia de ese primer juguete que de sus padres recibiera, no importara que por pobreza fuera una caja de cartón con un cordón y ruedas, la imaginación hacia lo grande que tú quisieras.
Con el paso de los años y pérdida de los que dieren vida, la navidad no es lo mismo como fuere la primera.
Aunque nosotros perdimos la ilusión al comprobar que son fiestas consumistas, y lo que se echa en comida en una mesa cualquiera, comerían muchos niños que no tienen comida ni una caja de cartón como fue tú primera.
Volvamos niños solo por unos días, para que los niños que nos rodean vivan la navidad como nosotros nuestra primera, y les quede el recuerdo cuando pierdan la inocencia del que tenemos nosotros de los primero años de vida.

Y la buena voluntad y los que nos hace humanos por unos días, no sean solo ahora sin los trescientos sesenta y cinco días, quizás el mudo en que vivimos sería siempre de aguas claras y limpias

                                               Vruescas 11.12.2013.- !Por los niños! 

¡MIS HERMANOS/AS DEL MUNDO!

Los hermanos de sangre son una coincidencia de nacer de los mismos padres, solo eso, porque en muchas ocasiones son como desconocidos que en vez de estar a tú lado cuando los necesitas, huyen de tú lado como si de nada te conocieran.
En cambio hay gente desconocida que sí merece esa palabra sin conocerlos de nada. Son los que cuando la vida te putea y estas en horas bajas están ahí a tú lado para darte ánimos, intentando sacarte una sonrisa sufriendo como suyas todas tus penas.
Esos los verdaderos hermanos/as que sin pedirte nada, y tú sin nada pedirles, están pendientes de ti para saber como tienes el día, preocupándose incluso de tú esposa e hijos y tratándote como uno más de la suya. Esos si que merecen esa tan gran palabra, que no todos la merecen aunque lleven sangre tuya, y ellos/as entrego de corazón y alma la palabra de hermano/as, porque siendo desconocidos/as los tengo todos la días a mi lado preocupándose por mi vida. Todo lo demás son coincidencias del destino que uno no busca.


                                                          Vruescas .- ¡Gracias!