domingo, 1 de febrero de 2015

LA PARTIDA

Hoy cerré mis ojos y volví a ver su rostro; sus ojos azules, su cabello negro, sus labios carnosos y su perfume azar, su silueta curvada como una cordillera.
Recordé por unos minutos su primer beso, la primera acaricia de sus manos suaves como pura cera; sus primeros susurros junto a mi odio, al sentir nuestros cuerpos desnudos fundidos en uno solo, en una playa de arena blanca como noche de luna llena.
Sabía en mi subconsciente que la vida se me iba, que solo era un recuerdo en mi última partida, pero era lo que deseaba antes de partir  para siempre aún viaje sin retorno, era la mejor compañía para esta ida sin vuelta.


                                           Vruescas 23.11.2014.- 

                            
                      

ESE VIEJO BAR

No podía creer lo que mis ojos vieran, en mismo viejo bar donde se cruzan dos vías como cruzo el destino tú vida y la mía. No sospeche nada porque cada noche te entregabas a mí como el primer día, noches de pasión donde tú piel y la mía se excitaba, donde cada amanecer tus besos me despertaban, y hacíamos el amor hasta que dar exhaustos por la pasión vivida. Por si fuera un sueño volví a pasar por el viejo bar donde se cruzan dos vías, y te vi entregando la misma pasión como yo recibía. Cruce al otro por el otro lado para que no me vieras, no sentí odio hacia ti porque te quería en demasía, si sentí en mi corazón como si este se partiera, prefería compartirte que perderte vida mía.
Quizás sea culpa mía por no saberte dar lo que de esos brazos recibieras, nunca notaste mis caricias ni yo en las tuyas nada diferente desde que te vi ese día, en aquel viejo bar donde se cruzan dos vías, como el destino cruzo tú vida y la mía.   


                                                      Vruescas 03.2015     

                

NO TE PERTENECEN

Ser madre no significa estar relacionados por lazos de sangre, es estar unidos de manera incondicional con tú hijo de todas las maneras posibles, y saber que él no te pertenece. Los hijos son libres y pertenecen a la vida, tú debes guíalos, cuídalos y protegerles cuando son indefensos, y llevarles siempre en el corazón el resto de tú vida, y que sean siempre lo primero ante todas tus cosas. 


                                           Vruescas 26.01.2015.-