viernes, 24 de mayo de 2013

CARTA AÚN DESCONOCIDO


Estimado desconocido, sea pues no lo seas tanto, los dos andamos por los mismos senderos cruzándonos sin conocernos.
Teniendo los mismos pensamientos, quizás, los mismos pecados, la avaricia, la soberbia, también el peor de todos la inhumanización, estimado desconocido.

De los que a los demás pase pasamos, que no es asunto nuestro, lo nuestro es que nade les falte a los que viven en nuestro circulo, lo demás no importa. Para los otros, para eso están los gobiernos, la santa madre iglesia, y los ricos que calman su conciencia con unos pocos duros, estimado desconocido.

Además lo que les podríamos aportar nunca llegaría a ellos, se quedaría por el camino, o bien, a los dictadores de turno. El buen cristiano es aquel, según las divinas escrituras, que el amor bien entendido empieza por uno mismo, al igual que la caridad bien entendida, estimado desconocido.

Quizás también compartamos, la diferencia con la que vemos y siempre a la misma hora cuando en familia comemos, niños de barriga hinchada con moscas y mocos colgando, mujeres de pechos caídos que solo se le ven los huesos. Quizás exclamas como yo ¡Joder siempre a la misma hora! Pero nos pasa enseguida, sentándonos en sillón ante gran pantalla de plasma, con buen equipo de audio viendo una buena película, lo demás pasa al olvido; porque a mi lo que me importa, es que nada les falte a los míos, los demás que se jodan, porque cuando nada tenía pocos se acordaron de mi puta existencia, estimado desconocido.

Esto es la soberbia, no ves que al igual que yo estas reconociendo, que aunque fueron pocos, tuvieron misericordia cuando nada teníamos nos ayudaron por el camino hasta llegar donde estamos ¡Que pronto olvidamos! Estimado desconocido

Pronto llegara la avaricia, cuando más poseamos todo nos parecerá poco. Empezaremos con un coche usado, pero iremos subiendo hasta llegar al utilitario, pronto nos parecerá poco llegando a la alta gama. Del piso de alquiler a casa propia y por supuesto bien amoblada, sin faltarnos por supuesto a parte de la parienta, una amante de bandera; apartamento en la playa o chalet en la montaña, olvidándonos muy de prisa de quien nos echaron mano cuando nada teníamos, estimado desconocido.

Como ves nos parecemos más que en principio creías, incluso cuando llega el día que el bien más preciado que es la salud, nos falla. Entonces nos damos cuenta de lo poco que somos, tan fuertes que nos creíamos; empezamos rezando en eso que no creíamos, miramos alrededor y vemos la miseria, esa que no queríamos ver estando tan cerca, esa gente desnuda que mueren millones al día, por una simple vacuna. Mientras gente como nosotros se encoge de hombros, y aún criticamos a los que se movilizan contra los poderosos gobiernos, que lo que gastan en un solo misil, y son miles al día, terminarían con la miseria y muerte prematuras. Y las sectas religiosas que lucen buena joyas, miran hacia otro lado, mientras a escondidas van llenado sus arcas, amigo desconocido.

Y tú me preguntaras ¿Qué podemos hacer nosotros contra esos poderosos, si simplemente somos un grano de arena en el desierto?
En parte llevas razón, pero cuando mueve el “Siroco” vence a las fuerzas más grandes con toda su artillería, siendo simplemente millones de granos de arena, estimado desconocido.

Si empezáramos simplemente ayudando al pobre de una esquina,  habremos empezado toda una guerra contra la miseria. No te importe entregar pensado que nada les llega, porque nos pondríamos a su misma altura, de esa gente a la que me refería; porque para ellos son su reserva, sus bancos de órganos para cuando les falle a ellos, sin importarles cuantos mueran, siempre que salven sus vidas.
Como puedes ver somos muy similares, ni mejores, ni peores, simplemente personas, estimado desconocido.

                     Vruescas/ 24.05.2013.-  “Solo somos humanos”