lunes, 14 de noviembre de 2011

**FIESTA IRRACIONAL**

No pasa el tiempo
esté mismo se repite.
Lo qué eran llamados coliseos
ahora se llaman cosos
para el caso es lo mismo
muerte y sangre
para satisfacer al pueblo.

El césar presidía el salvaje espectáculo
ahora es lo mismo, con el nombre cambiado
por otro igual de sanguinario
cuyo fin es el mismo
muerte y sangre en el ruedo.

Al son de un pasodoble
con permiso del presidente
empieza el paseíllo.
Primero vestido de oro
seguidos por los de plata
montados en sus caballos
el resto de asesinos.

Al sonar el clarín
sale el animal al ruedo
mientras el gentío
con sus mejores galas.
Mantones las señoras
los caballeros
con sombrero y puro
esperando la matanza.
Allí nadie se distingue
todos quieren sangre
desde el poblacho
hasta la alta cuna.
Eso sí, en palcos o primera fila
lo qué no impide
portarse como bestias.

El reo, no esperaba el pase de su enemigo
vestido de mil colores
él, solo ve sombras e incertidumbre
para él, no hay colores
si no, una muerte segura
solo, le queda una cosa
vender cara su vida.
Pronto siente en su carne
el dolor de la vara
al qué le siguen sin compasión
seis pares de banderillas.
Siente su cuerpo lleno de sangre
no hay compasión ninguna.
"La gente" pide música
él, no puede comprender
qué daño hizo en la vida.

El mal llamado matador
qué en verdad
debía llamárselo asesino
empieza la faena.
En medio del coso
llama a la fiera
para empezar el espectáculo
de la barbarie asesina
es lo qué
el mal llamado respetable espera.

El animal noble al capote entra
él, no busca nada
solo defiende su vida.
El de oro vestido
se llevara la gloria
también él, se juega la vida
pero, a diferencia él
sabe a lo qué entra.
Primero, por ser figura
después, por buscar fortuna
y, con un poco de suerte
recordado como un dios
más allá de la vida.

La "gente" aplaude la faena
del qué de luces viste
esté, se crece sintiéndose en la gloria
sientiéndose el trinfador
del hombre sobre la fiera.
Sí mata el primero
será recompensado
con trofeos de la bestia.
Si muriese en la faena
su nombre pasa a la historia
no, como asesino
si no, como una gran figura
para culto
de la ignorancia masiva.

El "animal" no gana nunca
la muerte es segura
sí acaso, será recordado
como el asesino de la figura.

Qué poco hemos adelantado
después de tantos años
ni como humanos
y, mucho menos como personas
seguimos siendo carroña
en busca de muerte ajena.