Dos cuerpos desnudos sobre arenas blancas
sus cuerpos alumbrados por luna clara.
Mientras las olas del mar
qué rugen y les bañan
ellos en su pasión ni ven
ni escuchan nada.
Sólo el calor de sus cuerpos
qué se rozan y se abrazan
como sí el mundo
terminase mañana.
Ni les importa sus nombres
sólo quieren disfrutar
de esté momento qué la vida dará.
Quizás mañana cuándo amanezca
volverán a ser dos extraños
como lo fueren
al llegar a la playa.
Pero esa noche
de pasión desenfrenada
la llevaran consigo dentro de su alma.
Pasaran los años
y, al final de estos
les quedadara el recuerdo
de blanca playa.
miércoles, 31 de agosto de 2011
viernes, 26 de agosto de 2011
**** A VTE****
Como te quiero a ti
a nadie quise en la vida
porque el querer de una madre
es, querer de otra manera.
Llegaste cuándo menos esperábamos
siendo niños aún
cambiaste nuestras vidas
teniendo qué renunciar
a una juventud aún no vivida.
Nunca te culpamos
fue decisión compartida.
Lo qué perdimos en juergas
qué a esa edad correspondía
fue suplido con tú cariño
para qué más recompensa.
Pese a tú enfermedad
qué fue larga agonía.
Contando sólo tres años
tres meses te dan de vida.
Te llevamos a muchos médicos
por casa los hospitales
buscando siempre remedio
a tú enfermedad maldita.
Recurrimos a curanderos
aunque en ellos no creíamos
pero la desesperación
está, aún paso de la locura.
Queríamos curar tus males
de la forma qué fuera
nada nos detenía buscando tú salvación
en ello nos iba la vida.
El dinero qué ganaba
antes de entrar ya salia.
Tú madre no trabajaba
debía estar a tú lado
necesitabas cuidados
fuera noche fuera día.
Tuve qué pedir prestado
tanto amigos como extraños
llegando a la banca rota
¿Pero eso qué importaba?
Todo gastado en médicos
y, el resto en botica.
Sólo pensábamos en salvar tú vida
vencer, esa, enfermedad maldita.
De nada tienes la culpa
el destino es quien domina.
Nunca nos arrepentiremos
de verte dado la vida
aunque la nuestra cambiaste
nos diste más qué pedías.
Pronto cumplirás años
llenos de penas y alegrías
y, pensar qué solo tres meses daban de vida.
No sé cuantos más
disfrutaremos de tú compañía.
Damos gracias a Dios
más rezamos cada día
que sí tiene qué elegir
aquí tiene nuestras vidas.
Todo lo soportaremos
por duro qué sea el calvario
todo menos perderte
eso, no lo soportaríamos.
Hoy hace ya años
tres meses te daban de vida.
a nadie quise en la vida
porque el querer de una madre
es, querer de otra manera.
Llegaste cuándo menos esperábamos
siendo niños aún
cambiaste nuestras vidas
teniendo qué renunciar
a una juventud aún no vivida.
Nunca te culpamos
fue decisión compartida.
Lo qué perdimos en juergas
qué a esa edad correspondía
fue suplido con tú cariño
para qué más recompensa.
Pese a tú enfermedad
qué fue larga agonía.
Contando sólo tres años
tres meses te dan de vida.
Te llevamos a muchos médicos
por casa los hospitales
buscando siempre remedio
a tú enfermedad maldita.
Recurrimos a curanderos
aunque en ellos no creíamos
pero la desesperación
está, aún paso de la locura.
Queríamos curar tus males
de la forma qué fuera
nada nos detenía buscando tú salvación
en ello nos iba la vida.
El dinero qué ganaba
antes de entrar ya salia.
Tú madre no trabajaba
debía estar a tú lado
necesitabas cuidados
fuera noche fuera día.
Tuve qué pedir prestado
tanto amigos como extraños
llegando a la banca rota
¿Pero eso qué importaba?
Todo gastado en médicos
y, el resto en botica.
Sólo pensábamos en salvar tú vida
vencer, esa, enfermedad maldita.
De nada tienes la culpa
el destino es quien domina.
Nunca nos arrepentiremos
de verte dado la vida
aunque la nuestra cambiaste
nos diste más qué pedías.
Pronto cumplirás años
llenos de penas y alegrías
y, pensar qué solo tres meses daban de vida.
No sé cuantos más
disfrutaremos de tú compañía.
Damos gracias a Dios
más rezamos cada día
que sí tiene qué elegir
aquí tiene nuestras vidas.
Todo lo soportaremos
por duro qué sea el calvario
todo menos perderte
eso, no lo soportaríamos.
Hoy hace ya años
tres meses te daban de vida.
** A TI MÍ ROSA DE ABRIL**
Erase rosa de abril
cuándo yo te conocí
otras manos avián acariciado
tú pureza juvenil.
Pero no temblaron tus labios
ni tú cuerpo estremeció
cómo cuándo mis labios rozaron
esa rosa de abril.
Eras adolescente
también lo fuere yo
aún no habías cumplido ni diez y seis.
Ese tres de marzo quedó en mí corazón
cómo si fuera el primer beso
qué mis labios recibieren
los demás recibidos
nunca fueron así.
Tú fuiste la primera
qué causare mella en mí
las otras qué pasaren
el olvido se las llevo.
Eras tú la mujer
la qué mí destino guardase.
Fuere tú cuerpo
como delicada porcelana
teniendo miedo abrazarlo
por si esté se dañara.
Labios cómo claveles
de eterna primavera
qué al ser besados
sentías mil aromas diferentes
qué enloquecían la mente
y, te quitaban las fuerzas.
Negros cómo la noche
eran tus hermosos ojos
de mirada inocente
qué al alma llegaran
como fuente de alegría.
Larga melena
qué a tú cintura llegase
qué solo de rozarla
mí cuerpo estremeciera.
Todo el daño qué llevare
hecho por otra mujer
con tus manos de geisha
suaves cómo algodón
curaste mis heridas
y, limpiaste mí corazón
dejádolo como nuevo
para recibir sólo tú amor.
El paso de los años
no hicieron mella en ti
éstos han respetado
tú belleza juvenil.
Me parece sólo ayer
pasados tantos años
cuándo por primero vez
nuestros labios se juntaron.
Aquello fue más que un beso
testigos son los años
de lo qué aquel beso unió
nadie pudo separlo.
Dos cosas pido a la vida
qué te puso en mí camino
más años para quererte
de lo qué te quise hasta hora
y, cuándo llegue la partida
sea primero la mía
el no tenerte a mí lado
sería estar muerto en vida.
cuándo yo te conocí
otras manos avián acariciado
tú pureza juvenil.
Pero no temblaron tus labios
ni tú cuerpo estremeció
cómo cuándo mis labios rozaron
esa rosa de abril.
Eras adolescente
también lo fuere yo
aún no habías cumplido ni diez y seis.
Ese tres de marzo quedó en mí corazón
cómo si fuera el primer beso
qué mis labios recibieren
los demás recibidos
nunca fueron así.
Tú fuiste la primera
qué causare mella en mí
las otras qué pasaren
el olvido se las llevo.
Eras tú la mujer
la qué mí destino guardase.
Fuere tú cuerpo
como delicada porcelana
teniendo miedo abrazarlo
por si esté se dañara.
Labios cómo claveles
de eterna primavera
qué al ser besados
sentías mil aromas diferentes
qué enloquecían la mente
y, te quitaban las fuerzas.
Negros cómo la noche
eran tus hermosos ojos
de mirada inocente
qué al alma llegaran
como fuente de alegría.
Larga melena
qué a tú cintura llegase
qué solo de rozarla
mí cuerpo estremeciera.
Todo el daño qué llevare
hecho por otra mujer
con tus manos de geisha
suaves cómo algodón
curaste mis heridas
y, limpiaste mí corazón
dejádolo como nuevo
para recibir sólo tú amor.
El paso de los años
no hicieron mella en ti
éstos han respetado
tú belleza juvenil.
Me parece sólo ayer
pasados tantos años
cuándo por primero vez
nuestros labios se juntaron.
Aquello fue más que un beso
testigos son los años
de lo qué aquel beso unió
nadie pudo separlo.
Dos cosas pido a la vida
qué te puso en mí camino
más años para quererte
de lo qué te quise hasta hora
y, cuándo llegue la partida
sea primero la mía
el no tenerte a mí lado
sería estar muerto en vida.
Aún eres mí rosa de abril
qué los años no marchitan.miércoles, 24 de agosto de 2011
*** A MI PERRO MORO***
De niño viví solo
amigos no había donde crecí
nunca los eché de menos
siempre estaba allí.
Tú no hablabas
de tú boca jamás palabra escuche
sólo con mirarnos
bastaba para comprender
cómo almas gemelas
nacidas ayer.
Nunca estuve sólo
ni de noche ni de día
tú compañía la mejor
qué dieren de por vida.
Sí estaba enfermo
compartieres mis penas
sí estaba sano mis alegrías.
Jamás en la vida nada pediste
te dabas por pagado con un acaricia.
Tú me defendías de todo peligro
nunca pensares lo mucho qué arrisgares.
Sólo pedías poca cosa
simplemente mí compañía.
Nunca tire de menos vivir en ciudad
ni necesite de niños para poder jugar
tú llenabas el vació qué ellos podían dar.
Fuesen los años más felices de mí vida
aún pasado mucho tiempo
más te hecho a faltar
amistad como la tuya
jamás logre encontrar.
Tú hubieses dado la vida
por la mía sin dudar
estaba bien seguro
qué contigo nada pudiere pasar.
Ya ves, pasados tantos años
aún te recuerdo cómo si fuere ayer.
Muchos pasaron
e intentaron ocupar tú lugar
el hueco qué tú dejaste
nadie logro ocupar.
Por mucho qué intentasen
nadie lo consiguió jamás.
Escribiendo estás palabras en tú memoria
aún se llenan de lágrimas mis ojos
viniéndome al recuerdo
esa maldita enfermedad
qué apartare de mí vida
para siempre jamás.
Cómo sí fueres niño indefenso te cuide
recibiste mí cariño
más todo el amor qué pude dar
por mucho qué te diere
tú me diste mucho más.
Jamás podrás saber
cuándo odie a mí padre
qué te llevo a sacrificar.
No podía entender las razones dadas
quizás fuere mí corta edad.
Estuve presente viendo tú agonía
tú mirada final
era lo mínimo qué como amigo
te podía dar.
Bien sabias qué era tú final
ni aún así en ti pensares.
Mirándome a los ojos
me diste las gracias por acompañarte
en la última hora
qué el destino guardase.
Pero estarás conmigo
mientras mí corazón lata.
Esperando estoy qué llegue mí día
para estar a tú lado
y, verte de nuevo amigo del alma.
Dos veces en mí vida he llorado tanto
la muerte de mí madre
y, la tuya nada más
amigos no había donde crecí
nunca los eché de menos
siempre estaba allí.
Tú no hablabas
de tú boca jamás palabra escuche
sólo con mirarnos
bastaba para comprender
cómo almas gemelas
nacidas ayer.
Nunca estuve sólo
ni de noche ni de día
tú compañía la mejor
qué dieren de por vida.
Sí estaba enfermo
compartieres mis penas
sí estaba sano mis alegrías.
Jamás en la vida nada pediste
te dabas por pagado con un acaricia.
Tú me defendías de todo peligro
nunca pensares lo mucho qué arrisgares.
Sólo pedías poca cosa
simplemente mí compañía.
Nunca tire de menos vivir en ciudad
ni necesite de niños para poder jugar
tú llenabas el vació qué ellos podían dar.
Fuesen los años más felices de mí vida
aún pasado mucho tiempo
más te hecho a faltar
amistad como la tuya
jamás logre encontrar.
Tú hubieses dado la vida
por la mía sin dudar
estaba bien seguro
qué contigo nada pudiere pasar.
Ya ves, pasados tantos años
aún te recuerdo cómo si fuere ayer.
Muchos pasaron
e intentaron ocupar tú lugar
el hueco qué tú dejaste
nadie logro ocupar.
Por mucho qué intentasen
nadie lo consiguió jamás.
Escribiendo estás palabras en tú memoria
aún se llenan de lágrimas mis ojos
viniéndome al recuerdo
esa maldita enfermedad
qué apartare de mí vida
para siempre jamás.
Cómo sí fueres niño indefenso te cuide
recibiste mí cariño
más todo el amor qué pude dar
por mucho qué te diere
tú me diste mucho más.
Jamás podrás saber
cuándo odie a mí padre
qué te llevo a sacrificar.
No podía entender las razones dadas
quizás fuere mí corta edad.
Estuve presente viendo tú agonía
tú mirada final
era lo mínimo qué como amigo
te podía dar.
Bien sabias qué era tú final
ni aún así en ti pensares.
Mirándome a los ojos
me diste las gracias por acompañarte
en la última hora
qué el destino guardase.
Pero estarás conmigo
mientras mí corazón lata.
Esperando estoy qué llegue mí día
para estar a tú lado
y, verte de nuevo amigo del alma.
Dos veces en mí vida he llorado tanto
la muerte de mí madre
y, la tuya nada más
lunes, 22 de agosto de 2011
"AMIGOS DESCONOCIDOS"
No conozco tú rostro
ni siquiera el color de tus ojos
ni cómo suena tú voz
solo palabras escritas
por medio de ordenador.
Quizás tú nombre no sea real
pero no me importa.
Tambien tú puedes pensar
de la misma manera
y, en tú derecho estés.
Por mí parte no me importa
si no eres la qué dices ser.
Más fácil me lo pones
para qué mi mente sea libre de elegir
formándose una idea lo más exacta de ti.
Quizás mejor dicho
cómo quiero qué seas tú.
Cada escrito tuyo recibido
cómo sí el último fuera a ser
el qué me alegra el día
sin saber quién eres mujer.
Pero que importa quién seas
sí, tienes veinte o madura mujer
lo qué importa es lo qué me dices
que llega al corazón.
Ahora qué lo pienso sea mejor así
quizás sí nos conociéramos
se rompería el encanto
no sabiendo qué decir.
Dejemos qué nuestros pensamientos
vuelen imaginando
la imagen creada por medio de los escritos
sin romper el encanto
qué nos hace feliz.
Sigamos como ahora
escribiéndonos como grandes amigos
qué lo demás no importa.
Al fin y al cabo la vida es así
una gran desconocida
qué cambia en cada amanecer
ni siquiera el color de tus ojos
ni cómo suena tú voz
solo palabras escritas
por medio de ordenador.
Quizás tú nombre no sea real
pero no me importa.
Tambien tú puedes pensar
de la misma manera
y, en tú derecho estés.
Por mí parte no me importa
si no eres la qué dices ser.
Más fácil me lo pones
para qué mi mente sea libre de elegir
formándose una idea lo más exacta de ti.
Quizás mejor dicho
cómo quiero qué seas tú.
Cada escrito tuyo recibido
cómo sí el último fuera a ser
el qué me alegra el día
sin saber quién eres mujer.
Pero que importa quién seas
sí, tienes veinte o madura mujer
lo qué importa es lo qué me dices
que llega al corazón.
Ahora qué lo pienso sea mejor así
quizás sí nos conociéramos
se rompería el encanto
no sabiendo qué decir.
Dejemos qué nuestros pensamientos
vuelen imaginando
la imagen creada por medio de los escritos
sin romper el encanto
qué nos hace feliz.
Sigamos como ahora
escribiéndonos como grandes amigos
qué lo demás no importa.
Al fin y al cabo la vida es así
una gran desconocida
qué cambia en cada amanecer
y, a cada hora.
viernes, 19 de agosto de 2011
"AMOR ROBADO"
Cinco meses y pocos días duro mí alegría
pero eso ya lo sabía
el día qué fuiste párida.
Jure una y mil veces
no encariñarme contigo
pero todo se vino abajo
ante ese cuerpo pequeño e indefenso
qué empezaba la vida.
Qué en mi brazos fue puesto
contando sólo una hora
de tú llegada a este mundo.
Me quitaste veinte años de repente
y, sanaste mis dolores
cuándo tú piel tan fina
acariciare como pétalos de rosa
contra la mía.
Tanta fuere mí locura
qué contase las horas
en que mis brazos no estabas.
Por el día te quería
por la noches te soñaba
te necesitaba más
qué el aire qué da vida.
Con lágrimas en los ojos
recuerdo tú primera sonrisa
qué reflejase tú boca.
Así cómo el primer biberón
qué de mis manos recibieras.
Durante ese tiempo
me devolviste la vida
esa qué hace unos meses
quería partir de ella.
Cinco meses y unos días duro toda mí alegría.
pero eso ya lo sabía
el día qué fuiste párida.
Jure una y mil veces
no encariñarme contigo
pero todo se vino abajo
ante ese cuerpo pequeño e indefenso
qué empezaba la vida.
Qué en mi brazos fue puesto
contando sólo una hora
de tú llegada a este mundo.
Me quitaste veinte años de repente
y, sanaste mis dolores
cuándo tú piel tan fina
acariciare como pétalos de rosa
contra la mía.
Tanta fuere mí locura
qué contase las horas
en que mis brazos no estabas.
Por el día te quería
por la noches te soñaba
te necesitaba más
qué el aire qué da vida.
Con lágrimas en los ojos
recuerdo tú primera sonrisa
qué reflejase tú boca.
Así cómo el primer biberón
qué de mis manos recibieras.
Durante ese tiempo
me devolviste la vida
esa qué hace unos meses
quería partir de ella.
Cinco meses y unos días duro toda mí alegría.
!A TI AMIGO!
Pocas son las personas qué se ganan el respeto
porque esté no se compra
lo tiene quien lo merece
y, el qué apulso se lo gana
a lo largo de la vida.
Tú mereces todo el mío
porque por los años lo has ganado
es más diría qué eres el único
en quien confía mí persona.
Parcial dónde los haya
ante alguna duda
discursión o disputa
tú palabra es la qué vale
en la qué todos confían.
Los secretos a ti contados
nunca saldrán de tú boca
ni se enterara tú mano derecha
de lo qué haga la izquierda.
Amigo de pocos amigos
sí de muchos conocidos
qué aún qué te importan menos
tampoco los descuidas
y, tienes todo su respeto.
No eres hombre perfecto
porque no serias humano.
Tan pocos son tus defectos
qué ni hace falta mencionarlos.
Gracias debo darte por tenerte cómo amigo
porque fuiste el mismo
en mis horas altas
cómo en las bajas
siempre a mí lado amigo.
Pero lo mejor de todo
es qué siempre
puedo contar contigo.
porque esté no se compra
lo tiene quien lo merece
y, el qué apulso se lo gana
a lo largo de la vida.
Tú mereces todo el mío
porque por los años lo has ganado
es más diría qué eres el único
en quien confía mí persona.
Parcial dónde los haya
ante alguna duda
discursión o disputa
tú palabra es la qué vale
en la qué todos confían.
Los secretos a ti contados
nunca saldrán de tú boca
ni se enterara tú mano derecha
de lo qué haga la izquierda.
Amigo de pocos amigos
sí de muchos conocidos
qué aún qué te importan menos
tampoco los descuidas
y, tienes todo su respeto.
No eres hombre perfecto
porque no serias humano.
Tan pocos son tus defectos
qué ni hace falta mencionarlos.
Gracias debo darte por tenerte cómo amigo
porque fuiste el mismo
en mis horas altas
cómo en las bajas
siempre a mí lado amigo.
Pero lo mejor de todo
es qué siempre
puedo contar contigo.
lunes, 15 de agosto de 2011
!TODO NO ES ALEGRÍA!
Qué sufrida es la tierra
qué siembres lo qué siembres
siempre le da la vida
tanto al grano bueno
cómo a la mala yerba.
Sin distiguir entre ellas
cómo madre bondadosa
qué aguanta el sufrimiento
sin queja alguna.
Cómo tierra bondadosa
comparo yo a los padres
qué siembran la semilla
con toda la ilusión del mundo.
La crían y la miman
hasta darían su vida por el fruto
aún si está o no florecido.
Muchas veces está fruta
cuidada con tanto mimo y esmero
esperando qué sea dulce como miel
y, al primer beso dado te sabe a hiel.
Mil veces qué hagas bien
y, una sola te equivoques
en cuenta tendrán
la qué no saliere bien
las demás ni se las recuerdes
sí no los quieres perder.
Lo peor de los padres
es qué lloran de por vida.
Cuándo los ves nacer
en el primer beso recibido
la primera palabra
qué es la mejor recibida
y, crees que no abra penas
si no más bien
un campo de alegría
qué nunca a de perecer.
Pero un día te das cuenta
que ya no te necesitan
dejándote de lado
cómo sí no te conocieran
entregando a un extraño
lo qué esperaste para ti.
Tú qué nada pediste
sino todo lo contrario
diste más de lo qué pudiste
para qué nada le faltare
debiédote lo que es.
Te mira cómo aún extraño
dejándote de lado
como perro abandonado
avergonzándose de ti.
El campo de la alegría
se lleno de pena negra
creciendo sólo amarguras
qué tú no sembraste allí.
qué siembres lo qué siembres
siempre le da la vida
tanto al grano bueno
cómo a la mala yerba.
Sin distiguir entre ellas
cómo madre bondadosa
qué aguanta el sufrimiento
sin queja alguna.
Cómo tierra bondadosa
comparo yo a los padres
qué siembran la semilla
con toda la ilusión del mundo.
La crían y la miman
hasta darían su vida por el fruto
aún si está o no florecido.
Muchas veces está fruta
cuidada con tanto mimo y esmero
esperando qué sea dulce como miel
y, al primer beso dado te sabe a hiel.
Mil veces qué hagas bien
y, una sola te equivoques
en cuenta tendrán
la qué no saliere bien
las demás ni se las recuerdes
sí no los quieres perder.
Lo peor de los padres
es qué lloran de por vida.
Cuándo los ves nacer
en el primer beso recibido
la primera palabra
qué es la mejor recibida
y, crees que no abra penas
si no más bien
un campo de alegría
qué nunca a de perecer.
Pero un día te das cuenta
que ya no te necesitan
dejándote de lado
cómo sí no te conocieran
entregando a un extraño
lo qué esperaste para ti.
Tú qué nada pediste
sino todo lo contrario
diste más de lo qué pudiste
para qué nada le faltare
debiédote lo que es.
Te mira cómo aún extraño
dejándote de lado
como perro abandonado
avergonzándose de ti.
El campo de la alegría
se lleno de pena negra
creciendo sólo amarguras
qué tú no sembraste allí.
!LOS GRANDES OLVIDADOS!
Éste es mí homenaje al emigrante español
poco reconocido por el país que nació.
Por presentación hambre
por referencia dolor
es todo lo qué llevaba
más partido el corazón.
A tocar tierra extraña
qué primero le repudio
tuvo que hacer trabajos
duros cómo el peor
llorando por lo dejado
en territorio español.
Pasaron meses más años
lejos de lo qué amo
sin saber poco o nada
del pueblo qué partió.
Cuántas navidades
lloró para sus adentros
recordando otras, pasadas en familia
llenas de gozo, y plenas de alegría.
Cómo cada septiembre
su pueblo en fiestas
doliéndole hasta el alma
con esté recuerdo en la lejanía
qué le parte el corazón
al igual qué espada fina.
Trabajando por cuatro perras
por techo y trozo pan
lejos de familia.
Cuántas veces vieren llorar
lágrimas de rabia mezcladas con lluvia
por no tener no tenía
ni conocidos para compartir penas.
Pasaron años si poder ver padres
hermanos, amigos ni esposa.
¿Qué sería de ellos cómo estarían?
Casi ni acordaba
perdían en su memoria.
Cuántos enterrados
en tierra extraña
sin volver a ver
a quienes dieren vida.
Olvidados cómo no nacidos
en madre patria
sólo queridos por la divisas
traídas para levantar España
y, dándola a conocer por dónde pasarán
jamás renunciando de dónde procedían.
Qué poco dio está
por lo sufrido en sus carnes
ni por el dictador de turno
menos aún por el demógrata
qué viniere después
nadie reconoció el sacrificio
del imigrante español.
Ya qué nadie os recuerda
yo, sí lo hare
en estás cuatro letras
de hijo, de emigrante
y, os llene el vacío
qué vuestra patria os niega.
Gracias emigrantes !Mil veces gracias!
Por levantar el país
que ahora os niega.
poco reconocido por el país que nació.
partiendo con gran dolor
dé un país de posguerra
de hambre y desolación.
Salio llorando de ésta
más prieto el corazón
hacia tierra desconocida
a la voluntad de dios.
No conocía idioma
de la tierra qué llegasepor no conocer no conocía
ni el pueblo al qué llego.Por presentación hambre
por referencia dolor
es todo lo qué llevaba
más partido el corazón.
A tocar tierra extraña
qué primero le repudio
tuvo que hacer trabajos
duros cómo el peor
llorando por lo dejado
en territorio español.
Pasaron meses más años
lejos de lo qué amo
sin saber poco o nada
del pueblo qué partió.
Cuántas navidades
lloró para sus adentros
recordando otras, pasadas en familia
llenas de gozo, y plenas de alegría.
Cómo cada septiembre
su pueblo en fiestas
doliéndole hasta el alma
con esté recuerdo en la lejanía
qué le parte el corazón
al igual qué espada fina.
Trabajando por cuatro perras
por techo y trozo pan
lejos de familia.
Cuántas veces vieren llorar
lágrimas de rabia mezcladas con lluvia
por no tener no tenía
ni conocidos para compartir penas.
Pasaron años si poder ver padres
hermanos, amigos ni esposa.
¿Qué sería de ellos cómo estarían?
Casi ni acordaba
perdían en su memoria.
Cuántos enterrados
en tierra extraña
sin volver a ver
a quienes dieren vida.
Olvidados cómo no nacidos
en madre patria
sólo queridos por la divisas
traídas para levantar España
y, dándola a conocer por dónde pasarán
jamás renunciando de dónde procedían.
Qué poco dio está
por lo sufrido en sus carnes
ni por el dictador de turno
menos aún por el demógrata
qué viniere después
nadie reconoció el sacrificio
del imigrante español.
Ya qué nadie os recuerda
yo, sí lo hare
en estás cuatro letras
de hijo, de emigrante
y, os llene el vacío
qué vuestra patria os niega.
Gracias emigrantes !Mil veces gracias!
Por levantar el país
que ahora os niega.
jueves, 11 de agosto de 2011
** SÉ LA VIDA**
Aunque no debiera ser
qué ríe a tú lado cuándo todo va bien.
El amigo de verdad
lo conocerás al primer revés
esté quedera contigo
mientras al otro, no veras más.
El amigo qué te falla
lo puedes apartar
no así a la familia
con la qué tendrás que cargar
hasta que la muerte lleve
familia tuya será.
Cuida bien al amigo
qué cuándo todo va mal
se queda a tu lado
sin pedir nada jamás.
Gracias te doy por ello
amigo de verdad
sí algún día necesitares
a tú lado me tendrás.
Está es la vida
estó es lo qué hay
sí no me crees hoy
algún díá me creerás.
Cuánto sabía el analfabeto
qué de libros no prendió
fuere la universidad de la calle
la qué le enseño.
lo que aún analfabeto
le escuche decir.
La familia no eliges
le qué te toque es lo que hay
sea buena o mala
con ella as de cargar.
Sí alegís al amigo
y, aún así as de herrar.
Porque amigo no es aquél qué ríe a tú lado cuándo todo va bien.
El amigo de verdad
lo conocerás al primer revés
esté quedera contigo
mientras al otro, no veras más.
El amigo qué te falla
lo puedes apartar
no así a la familia
con la qué tendrás que cargar
hasta que la muerte lleve
familia tuya será.
Cuida bien al amigo
qué cuándo todo va mal
se queda a tu lado
sin pedir nada jamás.
Gracias te doy por ello
amigo de verdad
sí algún día necesitares
a tú lado me tendrás.
Está es la vida
estó es lo qué hay
sí no me crees hoy
algún díá me creerás.
Cuánto sabía el analfabeto
qué de libros no prendió
fuere la universidad de la calle
la qué le enseño.
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